Las teorías socialistas y comunistas están bien como filosofía y como utopía.
Marx no contó en sus obras con algo fundamental en todas las circunstancias de la vida.
En tiempos de Marx la psicología era una ciencia aún sin «destetar», por lo que Marx y otros filósofos de su tiempo, comprensiblemente, no contaban con la esencia del ser humano en toda su dimensión o dimensiones.
El mundo «ideal» que proponían a finales del siglo XIX o principios del XX es un hermoso mundo sin jerarquías, todos con vivienda, trabajo, salarios dignos…
El capitalismo integró poco a poco estas ideas, con sus limitaciones.
Si viviésemos en un mundo como el que proponen las ideas de principio del siglo XX, o en otro algo o muy diferente al que vivimos, seguirían habiendo injusticias de todo tipo.
El ser humano es un ser complejo. La psicología va desentrañando, poco a poco, el alma humana y trata de hacer del mundo y de la vida de las personas un mundo un poquito mejor.
Puede darte herramientas para superar un duelo, una angustia o cuando has caminado por un sendero de la vida que o estaba cubierto por una neblina al comienzo del camino, que luego se iba espesando, y te saliste del camino por que no te veías seguro transitando por ahí.
No vivimos en un mundo justo y nunca viviremos las personas en un mundo justo mientras los seres humanos sigamos siendo como somos.
Los servicios sociales de todo occidente no funcionan, miran para otro lado cuando realmente una persona está necesitada de ayuda.
Si todos los días te encuentras con una anciana que tira de un carrito lleno de cartones y creas un vínculo con esa persona y no puedes ayudarla a salir de su pobreza, lo quieras o no eso te va a doler, la injusticia duele.
Si esa persona además enferma y fallece en la calle es algo muy triste y doloroso, pero hiciste lo que pudiste, darle un poco de calor humano y esa persona también a ti. Teniendo claro que no se puede luchar contra la injusticia, cuando una persona con la que hemos creado un vínculo y está en riesgo, casi es mejor, pensando muy fríamente, que lo mejor que le pudo pasar fue irse de este mundo tan injusto.
Hace días que una persona querida por mí desapareció de mi vida dejándome tan solo lo que parecía ser un grito de angustia, de ayuda, de socorro. Esperé durante casi una semana a que esta persona volviese a aparecer.
No lo hizo.
Ante la posibilidad, visto el posible mensaje de socorro, acudí a la policía.
El trato de los inspectores fue exquisito, humano y distendido.
Comenzaron la investigación.
Esa persona, de momento, sigue sin aparecer y lo más probable es que nunca aparezca.
La vida te enseña cosas muy duras, a mí en este caso, me ha enseñado la angustia (salvando las distancias) que sienten aquellas personas cuando un familiar o una persona muy querida desaparece sin dejar rastro y la policía tampoco la encuentra.
La angustia de la incertidumbre de no saber si esa persona está viva o muerta, bien o mal… Entiendes cuando alguien dice, que si supiese que estaba muerta, por fin descansaría de su angustia.
La vida es dura para todos en un momento u otro de nuestra vida aprendemos cosas que en un mundo ideal no ocurrirían. No habría mendicidad y las personas más desfavorecidas no tendrían que fallecer de ninguna enfermedad en la calle, sería mejor que nadie contrajese ninguna enfermedad, que todo el mundo tuviese una vivienda digna y viese bien cubiertas sus necesidades básicas, como proponía Maslow en su famosa pirámide.
Lo único que podemos hacer es gestionar de la mejor manera posible nuestros sentimientos, es muy difícil cuando no tienes herramientas para gestionar cualquier cosa. Solo nos podemos quedar con esa angustia durante un tiempo, sabiendo que nosotros hicimos lo que pudimos y que, por desgracia, no podemos cambiar el mundo.
Quédate con la alegría de esa sonrisa de la anciana que tiraba del carrito.
Hablando con los inspectores me dijeron algo que yo ya sabía, la esclavitud es relativa, no es lo que cuentan los medios de comunicación, la historia es otra muy distinta y menos sensacionalista.
Algún día hablaré de esto.
Les dije a los inspectores que el día que tenga que hacer el trabajo de fin de carrera, si puedo y si pueden, iría a hablar con ellos en profundidad sobre estas cuestiones.
Cuando alguien se va de nuestra vida sin avisar o avisando y nosotros hacemos aquello que podemos nos debemos sentir bien con nosotros mismos por haber puesto un poco de caridad cristiana y humana en la vida de ese alguien y en la nuestra.Sin embargo, durante un tiempo sentiremos zozobra, nos haremos mil y una preguntas, miraremos durante un tiempo mil y una veces el móvil por si esa persona a aparecido, esperas una llamada, esperarás y tu sentimientos de pérdida pasarán y te quedará en tu interior tan solo el saber, el sentimiento, de que hiciste lo que pudiste, lo que estaba en tu mano, regalar cada día una sonrisa a una persona excluida de la sociedad o poner una denuncia ante la repentina desaparición de alguien que parece ser se va con un grito de auxilio.
No podemos hacer más, solo sentir, expresar nuestros sentimientos, llorar o reír.
Los sentimientos, las emociones que no se expresan sucede lo mismo que con los besos o abrazos que no se dan, se estancan en el alma, como un rio que no fluye, el agua se pudre, matando todo a su alrededor, así sucede en nuestra alma, sentimientos, emociones, besos y abrazos, ira… se estancan en el alma si no los expresas, pudriendo tu alma y generando (somatizando) todo tipo de enfermedades o dolencias.
Por desgracia, querida amiga, no podemos cambiar el mundo, solo podemos hacer aquello que está en nuestras manos para cambiar un poco algo de este mundo y el triunfo nunca está asegurado.
Nos quedamos con esas sonrisas y el tiempo, muy sabio, más que los seres humanos, irá difuminando el recuerdo, las emociones, los sentimientos, pero nunca borrará del todo la eterna pregunta, ¿podría haber hecho algo más?, ¿estará viva?, ¿estará bien?
La respuesta ya la sabes, en este mundo de mierda no puedes hacer nada más de lo que ya has hecho.
La respuesta, querida amiga, ya la sabes, en este mundo de mierda no.


2 respuestas a «Niebla»
Alf, 💔 muchas gracias. Sobre todo por estas palabras, tu tiempo y tu amistad. Son una caricia en el alma.
De nada, amiga.