Ayer mientras Mei Ling me mostraba las fotos y videos de su familia en la casa y granja familiar allá en la remota Mongolia interior, me vino a la mente la conversación que este verano mantuve con el Páter Rolando, párroco de Garabandal. Si no me equivoco fue una de las partes de la conversación que, por desgracia, no se grabaron pero que sigue presente en mi mente.
Esta parte de la conversación fue, más o menos, así de literal como la reproduzco aquí.
-Páter Rolando, ¿el milagro será solamente aquí? Páter, no tiene sentido; tengo una amiga cuya familia vive en Mongolia interior, si no fuese porque mi amiga reside ahora en España, ni sabrían, ni les preocuparía España y menos aún Garabandal, esta aldea perdida entre montañas y a la que, aún hoy es día es difícil acceder. También pienso, Páter en mis amigas Mado y Andrea, ellas residen en Colombia. ¿Cómo es posible que los que estén lejos no se puedan sanar y salvar?
El Páter Rolando haciendo un amplio gesto con sus manos y sacando su labio inferior me contestó:
-Pues ese es el dilema. Dios es el Dios de todos no solo de unos pocos, el milagro será para todos. Aquí, en Garabandal, muchos extranjeros con dinero han comprado casas con la esperanza de que, cuando ocurra el milagro, salvarse.
Con un gesto que me pareció de impotencia continuó su exposición.
-Dios no es solo el dios de los ricos; una persona que está en otro continente también tiene que ser salvado.
A mi mente acudió esa frase de Jesús, «es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de los cielos».
Hagamos un poco de historia.
La primera aparición Mariana sucedió en el siglo I D. C. en la provincia romana de Hispania en la ciudad con puerto fluvial de Cesaraugustae, es decir, en España y en la actual ciudad de Zaragoza. La Virgen que se venera es pequeña y cuentan las crónicas que se apareció al apóstol Santiago sobre un pilar; mi abuela, cuando yo era pequeño me contaba que el tal pilar era de una materia desconocida, hoy parece ser que es de alabastro o mármol, muy romano por otra parte.
La segunda aparición fue en el siglo VIII en la batalla de Covadonga, Asturias, apoyando al bando cristiano y Visigodo de Don Pelayo, muy cerca de Garabandal. La virgen que se venera en la cueva, dato curioso, es también una imagen «pequeñina» como decimos en Asturias.
Podríamos seguir así hasta llenar páginas y páginas con estas apariciones.
Sigamos haciendo historia. Los grandes exégetas, estudiosos de la Biblia, como el catedrático de filología neotestamentaria, Antonio Piñero, han puesto a lo largo de estos últimos cuarenta años algo de luz respecto a la figura de Jesús de Nazaret, diferenciando entre el Jesús histórico y el Jesús Crístico.
En resumen jesús de Nazaret no fundó ninguna iglesia porque estaba convencido de que en su generación llegaría el fin de los tiempos, (aconsejo ver y escuchar los programas de radio y televisión en los que ha participado Antonio Piñero y leer su blog).
Fue en el Concilio de Nicea (325 D. C.) donde, después de acalorados debates se consolidó la idea teológica de que Dios es Cristo, desde entonces los españoles tenemos esta frase hecha para referinos a que ha habido un gran jaleo o discusión incluso llegando a las manos.
Hecho un poquito de historia, sigamos con las apariciones Marianas.
En todas las apariciones Marianas, se dan más o menos, los mismos hechos y las mismas palabras. La «Virgen María», bajo diferentes sobrenombres, se identifica como un ser de un metro de altura, presentándose como la madre de Jesús pero sin decirlo nunca explícitamente. Siempre advierte de que seamos buenos, de que nos quiere mucho, de que dejemos de pecar, recemos el rosario a diario y de que esta es la gota que colma el vaso (como tantas veces me decía mi padre) y que si no seguimos estas directrices, y alguna más, vendrá sobre nosotros un gran castigo que eliminará a las tres cuartas partes de la población mundial, es decir, si en la actualidad somos unos ocho mil millones de seres humanos, quedarían tan solo unos dos mil cuatrocientos millones de seres humanos vivos en este planeta.
Llegados a este punto y sabiendo lo que sabemos por la historia, Jesús de Nazaret no fundó ninguna iglesia, el Concilio de Nicea fue el que dictaminó que dios es Cristo, la primera aparición de la Virgen fué en el siglo I según cuentan las crónicas en vida de la madre de Jesús…Algo no encaja.
Algo no me encaja y te traslado, estimado/a lector/ra, la pregunta que me hago, ¿por qué las apariciones Marianas son tan dogmáticas como la propia Iglesia Católica (por extensión cristiana), si los dogmas comenzaron poco a poco con las diferentes corrientes protocristianas y después en Concilios como el de Nicea?
Para terminar con esta exposición. Las apariciones Marianas, (y las profecías y profetas), tienen a mi entender, dos características básicas, una es un fenómeno endógeno a los videntes, es un fenómeno que se forma en el cerebro de los videntes, como cuando soñamos o imaginamos, los videntes no ven nada delante de sus ojos aunque así lo parezca, este es un fenómeno que se crea o es creado en las mentes de los videntes. Y la otra idea es que los mensajes me suenan a inteligencia artificial y con esto no digo que sea cosa de extraterrestres, esta es más una sensación que una afirmación.
Las apariciones Marianas y su mensaje me recuerdan mucho al Yhavé del Génesis, un Dios tramposo, manipulador y destructor de la humanidad. ¿Será el mismo Yhavé el que está detrás de estas apariciones Marianas?, el Demiurgo de Platón que conecta con el Demiurgo de los Gnósticos.
Te aconsejo que leas el Popol Vuh libro recopilatorio de leyendas mayas, en la que se afirma que nuestra era es la quinta humanidad y que desaparecerá por fuego, la cuarta desapareció por agua, ninguna humanidad agradó a los Dioses… Ahí te dejo el dato y luego tú verás.
Cuando estamos ante una aparición Mariana, ¿ante que estamos?, ¿a qué nos enfrentamos?, ¿es un fenómeno manipulador?, ¿con qué fin?, ¿por qué destruir a millones de seres humanos, hijos, jóvenes, padres, abuelos?, si ninguno de nosotros estamos libres de ningún pecado.
Yo no sé tú, pero este fenómeno me inquieta y cuantas más vueltas le doy menos lo entiendo.
¿Y tú qué opinas?

Una respuesta a «Apariciones…¿Marianas?»
Lo que cuentas me ha recordado un viaje a Fátima (Portugal) que hice de niña con mis padres, donde está la historia de los tres pastores: Lucía, Francisco y Jacinta, a los que se apareció la Virgen con un mensaje semejante. Algo muy extraño, la verdad, pero algo había allí que movía a la gente a una fe que casi daba miedo.
Nunca iremos más allá de saber sobre estas casi leyendas, igual es mejor.
Buena semana Alfonso