Estoy siguiendo una serie española. Creo que se puede catalogar de costumbrista. «Olmos y Robles»; no sé si la has visto, pero sino es así, deberías. Es una comedia, ¡cómo no!, pero llena de esos toques que nunca faltan en las comedias que tan bien sabemos hacer. La trama se centra en un pueblo de La rioja, Ezcaray, un pueblo que existe y es muy hermoso. Dos Guardias Civiles se ven obligados por las circunstancias de un caso a trabajar juntos. El Cabo Primero Olmos (Pepe Viyuela),Comandante del puesto de Ezcaray y caótico, y el Teniente del GAR Robles, (Rubén Cortada), metódico. «las Joyas de la Castafiore» es el título de uno de los álbumes del intrépido Tintín y que da, también su título a uno de los capítulos de esta serie.
Episodio a episodio los personajes van creciendo hasta llegar a un hermanamiento que solo dan aquellas situaciones en las que las personas se ven obligadas, por las circunstancias, a mostrarse como son y aceptarse a sí mismas y a los demás como son y a saber como colaborar dentro de su grupo social respetándose unos a otros y a llegar a formar una familia. Tan solo, creo, que unos pocos que puedan leer este artículo me podrán entender.
¿El mundo ha girado a más velocidad en estos últimos cuarenta años? No sé tú, pero yo tengo la sensación de que todo ha ido demasiado rápido. Hace nada tenía veinte o treinta años y, ahora, con el cabello canoso, no sé que ha sucedido. Sigo teniendo la sensación de que el mundo sigue girando pero cada día más y más rápido.
Hace años que no veo televisión, no me interesa tragarme aquello que los demás piensen que es mejor para mí (o para el conjunto de la sociedad). Hace tiempo que veo algunos canales de Youtube que, cuando tengo claro de que van, o sigo viéndolos o simplemente dejo de seguirlos. De todas formas es imposible que las noticias se filtren por alguna rendija o simplemente en alguno de esos canales solo se hable de guerras y catástrofes mundiales que están por venir.
Acabo de escuchar un canal nuevo en donde el entrevistador, un chico muy joven, al que le hace falta una buena formación, al menos en oratoria, y su entrevistado, un señor muy mayor, autodidacta y escritor de varios libros (de qué temas en concreto no me quedó nada claro) estuvieron hablando durante una hora. No conseguí sacar una conclusión de ninguno de los temas que tocaron ya que la entrevista, para mí, fue un poco caótica. En realidad solo saqué una conclusión. Rusia invadirá Europa, China aprovechará el debilitamiento de Rusia para atacarle y Rusia y EE. UU. se aliarán, junto con Europa, para destruir a China.
Hace unos días escuché lo mismo en otro canal, un canal bastante conocido (o eso creo) donde a veces participa una prestigiosa historiadora. El tema de aquel día y de aquel programa era «Las Profecías del Bosque», título de un libro de un General español fallecido hace poco. Este General recopiló con meticulosidad las profecías de «videntes» centroeuropeos desde el siglo XVII (si no estoy equivocado) hasta poco antes de fallecer. Bueno, ¿qué decir que no haya dicho ya? Rusia invadirá Europa dividiendo sus fuerzas en tres columnas, siendo una de ellas parada en Austria, donde los alemanes (parece ser) tienen armas ultrasecretas y «megamodernas» (¡vaya, de ciencia ficción!), siendo otra columna parada en los Pirineos por «el Rey francés» (no creo que, llegado el caso, nuestro Borbón…). En fin, antes o durante esto, Rusia lanzará misiles atómicos contra Inglaterra, Marsella, París y el resto ya te lo conté antes.
No entiendo de geopolítica ni me interesa, solo sé que el mundo gira cada día más y más rápido y lo único que entiendo es que, por algún motivo que se me escapa, este mundo (en toda la dimensión de la palabra) está abocado al fracaso. Ignoro si las teorías «conspiranoicas» son ciertas o tienen un punto de verdad, si hacemos caso del sentido común, «cuando el río suena agua o piedra lleva», pero ¿qué dicen al respecto la antropología social, la psicología social o la sociología?, sinceramente, no tengo ni idea, cuando llegue a ese punto en el estudio de la asignatura de psicología social lo compartiré aquí.
Mi «amiga especial» es china (hasta ahí puedo leer) y yo no veo grandes diferencias culturales entre ella y yo. También estoy siguiendo un canal de un matrimonio japonés de mi generación, que viajan en camper por todo Japón, hemos echo amistad y a veces conversamos y vemos que las diferencias culturales no son tantas ni tan abrumadoras que no nos podamos entender, (sus videos son hermosos y me llenan de paz y calma).
Por lo poco que sé de Asia, y de lo que casi cada día voy sabiendo un poco más, me gustaría poder ir un día a clase y preguntarle al profesor o profesora que a qué se refiere exactamente el tema que estoy estudiando de psicología social cuando hace diferencia entre las culturas individualistas (las occidentales) y las colectivistas (las orientales). En el texto se viene a afirmar que en las culturas occidentales somos individualistas, solo prima el individuo, mientras que las orientales lo que prima es el colectivo. Tal vez el texto tenga su razón, yo no soy quién para refutarlo, pero por mi experiencia diaria, Oriente es más individualista que nosotros. En oriente el individuo no trabaja en una gran empresa durante quince horas diárias para hacer más grande a la empresa sino para prosperar él como individuo y escalar puestos. Aquí en occidente, sucede lo mismo, pero con un matiz, que aquí si pensamos (o pensábamos) en que la prosperidad de la empresa es nuestra prosperidad.
Sea como fuere, tenemos muchos puntos en común que en oriente se fortalecen (aunque eso también está comenzando a resquebrajarse) y aquí, en occidente, se está acabando de destruir. Vayamos por partes, (como diría alguno, «como dijo Jack el destripador», pero si lo piensas el no fue el primero en decir esta frase sino que fue el doctor Viktor Frankenstein), tanto en oriente como en occidente el pilar fundamental de la sociedad es la mujer.
Sin mujer no hay hogar, no hay hijos -por tanto no hay futuro- sin mujer ni hijos no hay familia y sin familia no existe el clan, la aldea, el pueblo, la villa, la ciudad y por último el estado, el país y la nación. Sin mujer y sin familia no existe el entorno cultural ni la cultura ni la transmisión ni de estas ni de la lengua, ni de las costumbres, creencias, etc.
Me pregunto qué és la cultura realmente, hace muchos años escuché o leí, no recuerdo a quién, a alguien que dijo que la cultura es el papel de regalo de colores que envuelve un regalo (léase una sociedad). Cuando veo o como los platillos que prepara «mi amiga» china o mi amiga japonesa, no tengo problema en identificar los ingredientes (sí, ya sé que desde el siglo XV la economía mundial cambió y se comenzaron a cultivar y consumir en otras zonas geográficas productos de la tierra que no eran autóctonos de esas latitudes), aún así, ¿qué es la cultura? ¿La diferente forma de cocinar y condimentar los mismos alimentos?, ¿la diferente forma de vestirse? te seguro que una mujer china, coreana o japonesa de hoy en día viste la misma ropa interior que tú.
Las personas, tanto en Asia como en occidente (y me consta como en otras latitudes) todas quieren lo mismo, paz, prosperidad para ellos, sus familias, sus hijos y que las diferencias culturales (si las hay) se solventan desde la capacidad de asombro, del interés por entenderlas y de la franca asimilación desde el punto de vista de ese individuo o esa sociedad.
Seguro que has oído hablar que en China y en otros países de Asia las mujeres que se van a casar (o sus familias) exigen, al menos, una dote. Esto escandaliza a la mayoría de las personas occidentales creyendo que lo que hacen los hombres es comprarse una esposa (una esclava dirían muchos),(el pago de una dote también se dá también en las culturas africanas o en las culturas musulmanas, aquí en occidente, era costumbre hasta hace poco). Dejando de lado otras culturas como las que acabo de mencionar, en Asia tiene mucho sentido. Para ellos, el «colectivismo real» es la familia, es lo más y, tal vez, lo único y verdaderamente importante. Las mujeres, son las que se suponen que cuidarán de sus padres cuando estos sean ancianos, por lo que las hijas al casarse deben de dar a sus padres una seguridad para su vejez (en la actualidad, para poder pagarse una residencia o alguien que los cuide en su casa).
Aquí en occidente, nos casamos y, por desgracia cada vez más, abandonamos a nuestros mayores a su suerte con pensiones miserables (en el mejor de los casos) o los arrumbamos como cacharros viejos, en una residencia de ancianos, sin visitarlos, esperando que nos dejen una sustanciosa herencia, que encima no vas a poder cobrar porque el Estado te la robará.
Se me ocurre una pregunta moral, filosófica, ¿qué es mejor, dar una cantidad de dinero a tus suegros para que puedan tener una vejez decente? o ¿pasar de ellos y esperar a que se mueran sin darles ni siquiera cariño a cambio de querer quedarnos con sus bienes?
Yo por mi parte lo tengo claro, prefiero pagar una dote sabiendo que mis suegros podrán tener una vejez tranquila y, además, como español educado en las antiguas y tradicionales costumbres, traérmelos a casa y que estén bien cuidados, algo que no pasaría con mi madre que tendría tres opciones, una venirse a vivir con nosotros, algo a lo que se negaría, teniendo hijas no la cuidaría otra hembra que no es de su familia, además seguro que se formaría algún «incendio» entre nuera y suegra (seguro que a más de uno o una le suena), otra seguir cuidada por mis hermanas (ves, al final, ¿qué son las diferencias culturales?) o tres ir a una residencia.
Para concluir, hace muchos años que me di cuenta de una cosa, todos somos seres humanos, todos queremos lo mismo y las familias interraciales o interculturales, funcionan o pueden funcionar, siempre desde el respeto y la asimilación cultural, la educación (que no la formación, que también) y el saber que cuando te despiertas por la mañana esa persona de ojos rasgados, cabello negro, grueso y espeso y piel tan blanca como el armiño, solo quiere lo mismo que tú, solo eso y nada más.
Acaso crees que si estuviese en edad militar ¿podría hacerle la guerra a esa parte de mi familia de ojos rasgados solo por el capricho, como siempre, de unos miserables políticos que sólo buscan su beneficio? Yo lo tengo claro, como le tengo dicho, «nos vamos o al Gobi a otro sitio, pero no a hacerle la guerra a tu familia». Y tú ¿qué harías?
Y así, acabamos formando familias, como la que acaban formando los Guardias Civiles de la serie «Olmos y Robles» que tenían más prejuicios entre ellos, siendo parte de la misma sociedad y del mismo grupo social, que una china y un español. ¿Curioso, verdad?
